La noción errónea aunado con mitos sobre la reincidencia en crímenes sexuales, ha capturado la atención, opinión y percepción de inseguridad pública por décadas.
Datos demuestran que una persona que comete un crimen sexual y después de completar su condena, incluyendo con una adecuada rehabilitación en relación de su caso, tiene mayor probabilidad de no volver a cometer otro crimen de la misma naturaleza.
El criterio de algunos encarcelados es abierta hoy en día, por el entendimiento adquirido en su proceso de rehabilitación. Para estas personas encarceladas, el entender por que cometieron su crimen es un punto vital. También, comparten el deseo de que la sociedad algún día puedan tener un criterio justo en base de información concreta.
“La percepción son fáciles de nublare con los sentimientos y la falta de datos precisos y auténticos”, dijo el residente de San Quentin Richard Evans y añadió, “Las personas que han perpetrado un crimen deben que deshacer los traumas o experiencias adversas que residen in su pasado”.
El Buró Federal de Investigación del Departamento de Justicia reportó que en el 2024, cada 25.9 segundos ocurrió un crimen violento en los Estados Unidos. De estos, una muerte cada 31.1 por minuto, una violación cada 4.1 minutos y un robo cada 2.6 minutos. En total se reportaron 1,221,345 ofensas en crímenes violentos. Con un aproximado de 63,509 reportes relacionados con ofensas sexuales.
De acuerdo al reporte del buró federal, ofensas sexuales incluyen violación, sodomía, asalto con un objeto y contacto sexual criminal. Añadiendo que las relaciones más comunes que son reportadas son 52.1% en donde los ofensores conocen a la víctima, 26% es relacionado con algún miembro de familia, 9.1% es por un extraño.
Aunque este reporte indica un descenso estimado de crímenes violento con 4.5 entre los años 2023-2024, colectando datos de 562 agencias, no especifica cuantos casos son nuevos o la reincidencia de estos.
La Oficina de Estadísticas de Justicia utilizó un punto de referencia creado por meta-análisis. Es una técnica o procedimientos resumidos de resultados de una investigación en combinación de resultados de números de estudios independientes. Estos datos demuestran la reincidencia en personas después de su encarcelamiento en un lapso de cinco años de seguimiento.
Esta oficina solo cuenta con estudios hasta el 2012, recopilando datos de 34 estados de la nación. Indicando que el índice de crímenes en ese entonces contaba con 79.3% a robo de vehículos, 78.3% a robo a casas, 72.8% a robo, 71.9 a asalto con violencia y 48% a violación o asalto sexual.
Basado en estas estadísticas, el 48% representa el porcentaje de arrestados por cualquier delito dentro de los cinco años posteriores a la liberación, no del porcentaje de quienes cometieron otro delito sexual.
Acorde al análisis meta-analítico se estimó que dependiendo en qué etapa del tratamiento y seguimiento, el porcentaje solo indicó un 10-18% de arrestos de personas después de liberación, y quienes tenían ofensas serias en asalto sexual, volvieron a cometer otro delito sexual.
Para algunos residentes de SQ la clave reside en la rehabilitación; el trabajar los factores que llevaron a la persona a cometer cualquier tipo de crimen.
“Los programas nos ayuda a reconocer nuestro pasado…[reconociendo] los traumas que no conocemos”, explicó Pablo A. Sanchez residente de SQ y agregó que si la persona acepta el problema y trabaja para cambiar la mentalidad criminal, podrá cambiar esas creencias que lo llevaron a cometer el crimen.
Estos estudios del 2012, demuestran una alta reincidencia de crímenes en robo de vehículos, robos a casa, entre otros en comparación con alguien que cometió otro crimen sexual. Añadiendo que entre los que son liberados con tratamiento, la reincidencia porcentual baja un 11% en comparación a otros crímenes violentos.
Patrick Lussier, profesor de la Escuela de Trabajo Social y Criminología con Doctorado, destaca en su estudios llevados por cientos de especialistas con más de 500 datos y documentos publicados entre los años 1940 y 2019. Identificaron información acerca de la reincidencia entre ofensores sexuales en los Estados Unidos. y Canadá.
“Algunas muestras, especialmente en los Estados Unidos, han sido utilizadas en exceso por los investigadores a lo largo de los años. Esas muestras con altas tasas de reincidencia sexual podrían haber creado un prejuicio hacia la percepción de que estas altas tasas de reincidencia sexual eran representativas de todos los delincuentes condenados”, describe Lussier en los resultados de su reporte.
Además identifican una errónea percepción y conclusión que la gente ha creado en relación del riesgo de reincidencia en ofensores sexuales. Todo esto a pesar que en los años 80s, estudios vieron un descenso en la tendencia de estos crímenes que empezó en los años 70s.
La tendencia a la baja de reincidencia en casos sexuales de Estados Unidos. y Canadá ha llegado a un rango de 40-60% entre estos dos países incluyendo “la efectividad de programas de tratamiento a los ofensores sexuales están asociados con un 25% reducción a la tasa de reincidencia”, concluyen los estudios.