
Una tribu Nahua conocidos como “Aztecas”, llegaron al valle de México trayendo sus propias creencias, cultura, gastronomía, folklor y deidades, dejando una herencia que continua hasta el día de hoy inspirando a generaciones, sobre la importancia cultural y su expresión en danza; con un profundo significado de devoción a lo terrenal y divino.
La Danza Azteca, es la representación de historias, periodos de tiempos de cultivo, fertilidad de la mujer entre otros. Aunado a la representación de los elementos naturales como; agua, fuego, tierra y viento, junto con los cuatro puntos cardinales; norte, sur, este y oeste. Estos eventos, elementos y puntos cardinales son la conexión con la Madre Tierra personificando sus lazos con lo espiritual y el cosmos. Los danzantes mediaban a través de estas expresiones como una manera en la que ellos podían apaciguar, adorar, rogar y agradecer a sus deidades, bailando en eventos importantes y religiosos de esta tribu Nahua.
En el Centro de Rehabilitación de San Quentin el programa de Danza Cuāuhocēloti, usa esta danza como una forma de rehabilitación a través del ritmo y la meditación, en donde los participantes aprenden una cultura en donde la religión y lo supernatural genere motivaciones, estructura emocional positiva e identidad a una civilización Azteca.
“La oportunidad de representar mi cultura en una forma positiva me anima, porque en las pandillas hacen creer que tienes que ganarte tus tatuajes, de ser digno y valiente”, dijo Gabino Madera residente de SQ y miembro de los danzantes, originario de Sacramento California.
Silvia Amador Analista en Relaciones Legales en SQ y patrocinadora del grupo cultural Cuāuhocēloti, describe las metas del grupo tales como la rehabilitación a través de la exploración cultural e historia Azteca, trabajando con los participante en aprender a mejorar sus habilidades en la comunicación y promoviendo las resoluciones de conflictos grupales o individuales.
De acuerdo a Jhon M.D. Phol explica como el Códice Boturini, narra la historia Azteca, quienes llegaron al lago de Texcoco siguiendo la profecía de su Dios Huitzilopochtli, quien hablo desde la profundidad de una cueva a la última de las siete tribus: manadas Chichimecas.
Huitzilopochtli auguró que esta tribu se establecería en un islote, en donde verían a un águila devorando a una serpiente parada sobre un nopal. Tiempo después, Tenochtitlan fue fundado oficialmente en el año 1325 D.C. convirtiéndose en la capital que subyugó la mayor parte del centro de México entre los siglos XIV al XVI.
Mateo Villanueva en su artículo llamado “Entendimiento del Rol de La Danza Azteca en Simbolismo”, explica que, así como la danza tenía un significado, la vestimenta, accesorios y colores, que vestían los danzantes contaba también con su propio significado.
- La ropa era elaborada con pieles de animales tales como el jaguar y siervo, estas pieles eran escogidas por su simbolismo con la conexión de la Tierra y lo divino. Las plumas de aves como el águila, representaban al dios Huitzilopochtli. También usaban espejos, semillas, y caracoles que en náhuatl son conocidas como “atecocolli”.
- El humo del copal simbolizaba la purificación a los danzantes y el lugar donde se llevaba a cabo la ceremonia de la danza.
- Los color representaban diferentes elementos o deidades; el rojo la sangre y el sacrificio, mientras que el azul al agua o cielo.
- los instrumentos usados en las danzas tal como el tambor, representaba los latidos del corazón, la flauta al sonido del aire y el aliento de la vida. Todos estos sonidos, movimientos e indumentarias, realzan el ambiente durante cada interpretación.
Miguel Ángel Rodríguez residente y fundador del grupo, comentó que la danza es algo que lleva en la sangre, porque viene de una familia con más de 400 años compartiendo esta tradición en la cual su abuela influyo demasiado en su gusto por esta tradición. Él ahora tiene la oportunidad de compartir su experiencia y conocimiento en forma de rehabilitación con sus demás compañeros.
“Me gustaría que en cada institución vean la rehabilitación en esta forma”, “en cada evento, es para ellos honrar a sus ancestros, tradiciones y una buena forma de mostrarlo a todos”, dijo Amador quien trabaja con la comunidad hispana, labor que para ella es una forma de honrar sus raíces Oaxaqueñas.“¡Te, imman! Mone , ¡Monemachtih!!, ¿Aquique in?, Mach Amo Mexica, ¡Actique1! ¡Cuāuhocēloti!!, Timoquetztaz1, Momoztle a un Cualli Ce Mihuil Mique, Cuāuhocēloti, !Tiahui!!”, gritan con gozo los miembros del grupo entes de cada práctica o presentación.