El ‘Proyect Rebound’ ayuda a ex-convictos a obtener educación universitaria

Por Forrest Lee Jones

El programa Project Rebound (PR) con base en la Universidad San Francisco State, tiene una tasa de éxito impresionante, reportó Emily DeRuy del The Atlantic;y esta ayudando a ex-convictos a obtener educación universitaria.

El programa fue iniciado en 1967 por un ex-convicto y un profesor de sociología llamado, John Irwin, comentó DeRuy.

La ideología de Irwin era que cuando los ex-convictos obtienen un titulo universitario, las posibilidades de regresar a prisión disminuyen.

El estudio también muestra un gran contraste en el índice de graduaciones entre los estudiantes del PR y los estudiantes de la universidad: el 90% de los estudiantes del PR se graduaron, en comparación del 50% de los estudiantes universitarios, indica el reporte.

Jason Bell, quien llegó a ser director del PR en el 2005, dice que los hombres y mujeres que participan en este programa tienen “resistencia psicológica.” Bell es un ex-convicto que pasó sus años veintes en prisión por un intento de muerte, de acuerdo al reporte.

Bell tuvo dificultad para graduarse de la preparatoria (High School). Y durante su encarcelamiento continuó con su educación hasta adquirir el diploma de la preparatoria. Bell no se detuvo y siguió con su educación, obteniendo 25 créditos de la Universidad de Ohio. Al conseguir su libertad condicional transfirió sus créditos a la Universidad de San Francisco State, donde obtuvo su licenciatura y maestría. Finalmente, llegó a ser presidente del PR. “Reconocí como la educación había cambiado mi vida y no quería que se terminara”, menciono Bell refiriéndose a su sucesor, John Irwin.

La función de Bell y su personal consiste en responder la correspondencia de los prisioneros, procesar las aplicaciones, crear una cuenta de correo electrónico para los estudiantes, enseñar a los estudiantes a poner su trabajo en la red y ofrecerles bonos para comida, dinero para transporte, libros, y hospedaje.

Durante el periodo de Bell como director, más de 140 estudiantes se graduaron por medio del PR. Estos números están propensos a seguir creciendo, ya que, actualmente, Bell esta expandiendo el programa a otros siete colegios en el sistema de la Universidad del Estado de California.

De acuerdo a los oficiales de la Universidad del Estado de San Francisco, la expansión está diseñada para ayudar a reducir el índice de reincidencia en California (44.6%).Un estudio en el 2010 demostró que solamente un 3% de los participantes de PR volvieron a cometer un crimen, expreso DeRuy.

A pesar de que la Universidad de San Francisco State apoya el programa, algunos estudiantes creen que este programa tendría más éxito si estuviera dirigido por una persona que no fuera ex-convicta. Joseph Miles, un estudiante ex-convicto quien cursa su último año de estudio en el programa PR, está en desacuerdo. 

Miles comenta, “no hay forma de reemplazar esa experiencia (la encarcelación)”. Los estudiantes tienen más confianza cuando los encargados del programa conocen lo que los estudiantes han vivido. Es muy importante que los estudiantes observen a personas, con pasados similares a los de ellos, para obtener sus títulos universitarios, tener éxito en la vida, y motivarlos a continuar con su educación. `

Miles estuvo en prisión por venta de narcóticos a finales de sus años veintes y principios de los treintas. Miles mencionó que el programa le ayudó porque, “había compañerismo”. Después de la visita de DeRuy, un vocero de la Universidad de San Francisco State, Miles expresó en un correo electrónico que el director de la escuela siempre ha creído que la misión y las metas del PR dan mejor resultado con un líder que ha estado encarcelado.

Curtis Penn, un ex-prisionero de San Quentin y el nuevo director del PR, añadió, “cuando recibimos cartas de hombres y mujeres que se encuentran tras las rejas y están interesados en alcanzar niveles más altos de educación, actuamos con urgencia y empatía, como si estuviéramos en su lugar y ellos en el lugar de nosotros”.

No obstante, Bell cree que el programa tendrá éxito a pesar de cualquier adversidad.

Cuando a los prisioneros se les ofrece una oportunidad de acceso al colegio, Bell menciona que “las personas hacen fila alrededor de la yarda”. La oportunidad para obtener un titulo después de salir en libertad condicional es el paso lógico a seguir.

“Es como un nuevo inicio,” expresa Bell.

–Traducción por

Marco Villa y

Taré Beltranchuc

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