César Chávez: símbolo del activismo y la justicia

Por Marco Villa

y Taré Beltranchuc

César Estrada Chávez, trabajador agrícola mexicano-americano, líder sindical y activista de derechos civiles nació, el 31 de marzo de 1927, en Yuma Arizona. Hijo de Juana Estrada y Librado Chávez, Cesar Chávez creció con sus dos hermanos Richard y Librado y sus dos hermanas Rita y Vicki, en una humilde casa de adobe. Su familia era dueña de una tienda de abarrotes y una pequeña finca que perdieron durante la gran depresión. A raíz de esta situación se unieron a otras familias pobres que se dirigían a California en busca de trabajo en los campos. La vida campesina en California se tornó muy difícil para la familia Chávez, ya que vivían en campamentos temporales en la que compartían la vivienda con otros campesinos y sus familias. Debido al tipo de trabajo, la familia Chávez no permanecía en el mismo lugar por mucho tiempo. Cuando el trabajo terminaba, se mudaban hacia otro lugar, donde el contratista les ofrecía el siguiente trabajo. Como resultado de este continuo movimiento, Chávez asistió a más de 30 escuelas diferentes. Chávez Únicamente estudió hasta el octavo grado y dejó de estudiar porque no quería que su madre siguiera trabajando en la agricultura además de no tener una estabilidad en una sóla escuela. Posteriormente, Chávez se incorporó al trabajo del campo.

El trabajo en los cultivos concientizó a Chávez sobre las condiciones laborales de los campesinos. El trabajo en el campo era laborioso, de poca paga y peligroso. Los accidentes con las máquinas de cultivo y la exposición a los químicos para erradicar las pestes causaban lesiones, enfermedades y en ocasiones, hasta la muerte. Además, los campesinos carecían de las necesidades básicas, como agua potable y letrinas.

Después de trabajar por dos años bajo estas condiciones, Chávez decidió unirse a la  Armada de los Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial, con la esperanza de salir de la vida de trabajador agrícola. Al regresar a su vida como civil, Chávez describió su experiencia en la armada como “los dos peores años de mi vida”. Posteriormente, contrajo matrimonio con Elena Fabela, procreando ocho hijos. Con el deseo de un día enviar a sus hijos a la universidad, Chávez y su familia se fueron a vivir a San José, California, con su hermano Richard, en un barrio conocido como “sal si puedes”.

En San José, Chávez conoció a dos de sus mentores: Donald McDonnell, un sacerdote católico y Fred Ross, un líder comunitario. Chávez transportaba a McDonnell a los campos de cultivo para dar la misa a los campesinos. Chávez conocía mucho sobre las  condiciones deplorables en la que vivían los campesinos, sin embargo su conocimiento acerca de la parte legal era limitado. Chávez recibió de parte del padre McDonnell varios libros sobre la justicia social. Estos libros fueron de gran ayuda para iniciar un movimiento pacifico en beneficio de los trabajadores. La biografía de Mahatma K. Ghandi (quien llevó a la India a su independencia del gobierno británico a través de medios totalmente pacíficos) fue una gran inspiración para Chávez. Una de las cualidades más sobresalientes de Chávez fue el liderar con el ejemplo:  realizando protestas o efectuando huelgas de hambre.

Con el paso del tiempo Chávez conoció a Fred Ross y lo acompañó a las reuniones de la CSO (Organización al Servicio de la Comunidad). La CSO trabajaba en zonas urbanas de California, ayudando a la gente pobre a registrarse para votar, tener acceso a un servicio médico y luchar en contra de la brutalidad policíaca y la discriminación racial. En poco tiempo, Chávez formó parte de la organización CSO trabajandó  tiempo completo. Al término de diez años, en 1958 ascendió a director nacional. Al paso de cuatro años como director de la CSO, Chávez renuncia a su puesto y dos semanas después comienza un sindicato (grupo de trabajadores que se organizan, combinando su dinero y poder) para los trabajadores agrícolas.

Los trabajadores sindicalizados tienen más poder que los trabajadores que no pertenecen a un sindicato. Como miembros de un sindicato, los trabajadores pueden reclamar ciertos derechos y beneficios. Cuando un sindicato no está satisfecho con las condiciones de trabajo puede declararse en huelga, rehusarse a trabajar y paralizar una industria hasta que se cumplan las demandas de los trabajadores. Aunque otros sindicatos habían fracasado hasta ese momento, Chávez tenía la convicción que un sindicato podría mejorar las vidas de los trabajadores agrícolas, por lo cual creó la famosa frase “sí se puede”.

Al poco tiempo de vivir en San José, Chávez y su esposa Elena se fueron a vivir a Delano, California, donde empezó a sostener reuniones en las casas de los campesinos. Estas pláticas eran acerca de los problemas que existían en el trabajo agrícola, con el fin de crear un plan para formar un sindicato que peleara por los derechos de los trabajadores del campo.

Sus esfuerzos comenzaron a dar frutos en 1962 al fundar la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (The National Farm Workers Association)  con la ayuda de Dolores Huerta, una activista joven que apoyaba la idea de Chávez. Con el tiempo, la asociación se convirtió en la Unión de Trabajadores del Campo (United Farm Workers) mejor conocida como la UFW. Este sindicato fue el primer movimiento organizado para obtener los derechos de los trabajadores agrícolas estadounidenses. Posteriormente, en  1965, Chávez brindó apoyo a un grupo de campesinos filipinos quienes se declararon en huelga exigiendo un aumento de sueldo. Una semana más tarde 1,200 familias se unieron a la huelga. El sindicato creó una bandera de color rojo con un aguila en el centro, la cual levantaban con orgullo los trabajadores campesinos.

Chávez entendió que era necesario conseguir el apoyo más allá del área de Delano para que la lucha a favor de los trabajadores agrícolas tuviera éxito. Los huelguistas se expandieron en varias ciudades por todos los Estados Unidos, informando a la gente sobre las condiciones laborales inhumanas en las que vivían los cosechadores de uvas. Los seguidores de Chávez solicitaron en estas ciudades abstenerse de comprar uvas  como una manera de apoyar la causa. Chávez y sus seguidores tuvieron éxito al lograr un boicot (protesta en la que la gente se rehúsa a comprar un producto) que paralizó la comercialización de las uvas. La razón principal del boicot era exigir mejores salarios y condiciones laborales adecuadas. Este fue considerado una de las victorias más importantes del sector sindical en Estados Unidos.

Las iniciativas de Chávez a favor de los campesinos, lo llevaron a realizar una serie de huelgas de hambre. A través de estas acciones, Chávez  no solo demostraba su forma pacífica de llevar a cabo sus manifestaciones, si no también promovía la no violencia por parte de los trabajadores campesinos. En 1968, Chávez hizo su primera huelga de hambre en Delano, con una duración de 25 días. Durante esta huelga, Chávez recibió la visita de Robert F. Kennedy, candidato presidencial y hermano del Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, quien apoyaba la causa y lucha de Chávez. En 1972, Chávez  ayunó en oposición a una reciente legislación aprobada en Arizona, que prohibía los boicots y huelgas durante los días de cosecha. El último ayuno que realizó Chávez culminó en agosto de 1988 y tuvo una duración de 36 días. El motivo de este ayuno era dar a conocer al público los efectos dañinos que los pesticidas causaban a la salud de los campesinos y sus hijos.

A pesar de todos los obstáculos que Chávez encontró en su trayectoria como líder sindical, su esfuerzo y perseverancia lo llevaron a obtener grandes logros para la fuerza laboral. Chávez continuamente  mencionó la frase “los ricos tienen dinero, pero los pobres tenemos tiempo”, haciendo referencia que las metas no se lograrían de la noche a la mañana y que se requeriría mucha paciencia y disciplina. Chávez luchó incansablemente y logró mejorar las condiciones de los trabajadores agrícolas.

El 23 de abril de 1993, Cesar Chávez falleció a la edad de 66 años. A su funeral, en Delano, asistieron más de 50,000 campesinos y partidarios de la UFW para rendir homenaje al valiente y humilde hombre que trabajó arduamente por la dignidad de los trabajadores agrícolas. Fue el funeral más grande realizado para un líder laboral en los Estados Unidos.

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